jueves, 11 de septiembre de 2014

POLOCHE


SUEÑOS DESPRENDIDOS

La vida es un derecho inviolable, imprescindible e irrenunciable, las condiciones para una vida mínima digna son la alimentación, salud, vivienda, educación y segurida
En el año 2002 Elena Poloche era una de tantos habitantes de calle en la ciudad de Bogotá, recorría a la deriva las calles de la capital y se dedicaba al rebusque entre las basuras, mendigando por dinero o comida.
Algunas personas se vuelven habitantes de calle por diferentes causas, el alcohol, perdida de familiares, abuso sexual, psicológico, violencia intrafamiliar, problemas mentales y como en el caso de Elena; el consumo de sustancias psicoactivas.
IMAGEN DE APOYO
Elena, oriunda de Medellín decidió huir de su hogar a la edad de 17 años, estaba en embarazo, su familia la apoyaba. En varias ocasiones fue internada en centros de rehabilitación pero en la mañana del 3 de junio decidió escapar, emprendió un largo viaje junto con “la chiquis” una amiga del centro de rehabilitación, juntas empezaron una osadía se subieron a una mula de carga para transportarse hasta Bogotá. Pensando que así lograrían escabullirse de sus problemas y encontrar una libertad, pero lo único que hallaron fue el deterioro en su ser.
Mientras estas dos mujeres se dejaban seducir por las curvas de las calles, su apariencia empezaba a cambiar… día tras día sus rostros reflejaban suciedad, vestían harapientas y desaliñadas, indicando que eran el espejo de una vida con sueños desprendidos.
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Elena consumía marihuana, perico y bazuco. Su familia, tras largos meses de búsqueda la halló en la calle, y de sus brazos le desprendieron a su hijo de cuatro meses de nacido, tiempo después volvieron por ella, pero no quería regresar, ya había tomado la calle como un “estilo de vida”. Tras el abandono de su hijo, llegó la pérdida de su amiga “la chiquis” quien murió por una sobredosis de bazuco. La vida de Elena se volvió más miserable  de la que ya de por si era.

De una u otra manera, la muerte de su amiga hizo encender la luz de la esperanza en el corazón de Elena, quién empezó a reivindicarse, por sus propios medios intentó sobresalir, inició en la labor del reciclaje, sin duda alguna tuvo grandes recaídas, unos días le iba bien, otros días regular… recorría la capital de un lugar a otro buscando papel, cartón, vidrio o plástico; pero lo que más hallaba era la indiferencia de la sociedad.


Algunas personas toman a los habitantes de calle como los responsables de la inseguridad ciudadana, porque obstruyen el flujo peatonal, ya que duermen en aceras y parques. A diario son vistos  en los semáforos, iglesias y están latentes en nuestra ciudad, convirtiéndose en el foco critico de la sociedad y siendo vistos de una forma inferior, por el hecho de vivir en condiciones precarias (como si al vivir en las calles dejaran de ser humanos).   
Mes a mes el cambio de Elena fue notorio, su más grande aspiración era volver a ver a su hijo y a su familia, adicional a ello estaba el reintegrarse como una persona útil para la sociedad que algún día la estigmatizó, excluyó y discriminó.
Carrera séptima con calle 24
Bogotá D.C
Hoy, Elena es una mujer luchadora, con sueños y anhelos, lleva consigo certificados de estudio y diploma de bachiller, vive con su familia y retoma el ser madre. 
“La calle es el escenario de comercio y socialización para muchos y el único lugar de refugio y supervivencia para otros, la calle es dura, la calle es de todos, todo depende de la suerte de uno” afirma Elena. Ella también se arrepiente de las cosas malas que hizo, también complementa “a los habitantes de calle no deben ser tratados como seres inútiles, que lo que hay que hacer es brindarles empleo, así sea limpiando caños, yo sé que muchos de ellos lo harían, muchas veces detrás de la vejez,  el mal olor y el atuendo se esconde una ser con sueños truncados”.

Si se crea conciencia con la xenofobia, el racismo y la contaminación, ¿por qué con esto es distinto?... Queda mucho camino por recorrer, hasta saber que no hay gente sufriendo con una vida vulnerada.   

Se deja claro que el registro fotográfico de la protagonista no fue autorizado

Daniela A. Vásquez Murillo 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Habitantes de Calle


LA CANDELARIA, RADIOGRAFIA BOGOTANA

Según la Ley 1641 de 2013, por la cual se establecen los lineamientos para la formulación de la política pública social para habitantes de la calle y se dictan otras disposiciones.
El congreso de Colombia decreta en su Artículo primero, objeto: La presente ley tiene por objeto establecer los lineamientos generales para la formulación de la política pública social para habitantes de la calle dirigidos a garantizar, promocionar, proteger y restablecer los derechos de estas personas, con el propósito de lograr su atención integral, rehabilitación e inclusión social.

INDIGENTE EN LA CALLE SÉPTIMA BOGOTÁ D.C
Teniendo en cuenta que Bogotá es el primer centro económico nacional y el eje de la mayor área metropolitana del país, generadora de oportunidades de trabajo y empleo y el más claro ejemplo de un proceso de crecimiento concentrador, excluyente y segregado. Los índices de desarrollo social revelan en la localidad de La Candelaria enorme desigualdad entre los grupos de mayores ingresos y el resto de la población, en materia de acceso a la infraestructura urbana, los servicios educativos, de salud y la capacidad de pago en servicios públicos.

Reconociendo que todo ser humano es portador y titular de derechos y obligaciones en condiciones de igualdad, es necesario evitar todo tipo de discriminación, cada uno de los componentes de la canasta de consumo familiar que vendría siendo: alimentos, vivienda, salud, educación, transporte, servicios públicos, cultura, entre otros. Se pueden expresar como un derecho. Pero, no todo es equitativo, vemos como a diario habitantes de la localidad de La Candelaria encuentran en el rebusque una alternativa de vida como un sostenimiento    para sus hogares, lamentablemente los ingresos apenas les alcanza para responder a las necesidades inmediatas de todos los días.

Entre sedes del Congreso de la república, de la Corte Suprema de Justicia, de la Alcaldía Mayor de Bogotá , de la Presidencia de la República, Catedrales, Monumentos históricos, Museos, una de las más importantes bibliotecas públicas de Bogotá y Grandes edificios contrastan con mercados informales en las calles, convirtiendo a esta localidad en una de las más visitadas en la ciudad.
Calle 20 N° 9-20
Bogotá D.C

La Candelaria alberga cerca de 27.500 habitantes, además de las aproximadamente 300.000 personas que a diario acuden allí. Para algunos representa su medio de formación o de trabajo; para otros, un espacio de oferta cultural.
Sin embargo muchas de las personas que a diario transitan por el sector no tienen la más remota idea de la presencia de 9.614 habitantes de la calle, ni los recorridos que durante 24 horas y diariamente realiza el equipo de la Secretaría Distrital de Integración Social, con el propósito de identificar el contexto de habitabilidad en calle, del consumo de sustancias psicoactivas, condiciones socioeconómicas y de salud, entre otros aspectos.
Entre las metas propuestas por la Alcaldía de la Bogotá Humana para 2014, se destacan 1.490 cupos en centros de acogida; 100 cupos en centros de desarrollo personal integral; 100 en centros de protección; 2.608 personas en jornadas de auto-cuidado y cultura en calle, así como se tiene proyectado poner en funcionamiento seis centros nuevos de auto cuidado con acciones de protección, alojamiento, alimentación, salud, apoyo psicosocial y servicio de aseo. 


Daniela A. Vásquez Murillo

BIENVENIDA

Bienvenidos a todos los fuenlabreros,


Nuestro blog está diseñado con el fin de que conozcan sobre la cultura de la localidad diecisiete de la ciudad de Bogotá D.C, y para que sepan las diferentes actividades, lugares, y centros culturales que hay dentro de esta.

Mostrar también al lector los diferentes conflictos sociales y vivencias de los habitantes de esta localidad